Primeros auxilios para su perro

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Un perro que sufre puede morder, incluso a su dueño. Mantenga la calma, asegure la zona y manipúlelo con suavidad. Estas maniobras buscan estabilizar al animal el tiempo necesario para llegar al veterinario: no sustituyen a la atención médica.

Asegurar y evaluar

Aparte al animal del peligro sin ponerse usted en riesgo. A un perro consciente y dolorido se le puede colocar un bozal (venda, correa), salvo que vomite, tosa o respire con dificultad.

Compruebe tres cosas: ¿está consciente?, ¿respira?, ¿de qué color tiene las encías?

  • Encías rosadas: la circulación es correcta.
  • Encías pálidas, blancas o azuladas: urgencia vital.
  • Ausencia de respiración: llame de inmediato a un veterinario y salga sin esperar.

Detener una hemorragia

Comprima la herida con un paño limpio durante al menos cinco minutos, sin aflojar para mirar. Si el paño se empapa, ponga otro encima sin retirar el primero.

Eleve el miembro herido si es posible y traslade al animal sin demora.

Atragantamiento

Abra la boca y retire un objeto solo si está a la vista y es fácil de agarrar, sin empujarlo más adentro. En un perro que se asfixia, unas compresiones firmes justo por debajo de las costillas pueden ayudar a expulsar el cuerpo extraño.

Acuda al veterinario aunque el objeto haya salido.

Sospecha de intoxicación

NUNCA provoque el vómito sin indicación veterinaria: algunos productos (cáusticos, hidrocarburos) agravan las lesiones al subir.

Anote el producto y la hora, guarde el envase y llame a su veterinario o a un centro toxicológico veterinario.

Golpe de calor

Jadeo intenso, babeo y decaimiento tras un esfuerzo o dentro de un coche recalentado: es una urgencia vital. Lleve al perro a la sombra y refrésquelo de forma progresiva con agua templada (nunca helada), mójele las patas y el abdomen y ventile.

No lo tape y trasládelo cuanto antes avisando a la clínica.

Trasladar con seguridad

Improvise una camilla (manta rígida, tabla) e inmovilice al animal si sospecha una fractura o un traumatismo. Avise al centro veterinario de su llegada para que puedan prepararse.

Esta información es general y divulgativa: no sustituye a una consulta veterinaria. En caso de duda o de urgencia, póngase en contacto de inmediato con su veterinario o con un servicio de guardia.

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